FUENZALIDA, Valerio “Introducción” en Televisión Abierta y Audiencia en América Latina (pp. 9-20), Editorial Norma, 2002.
RESEÑA:
La investigación de las audiencias en TV tienen al menos tres perspectivas:
Proviene del interés sociopolítico entre la sociedad y los medios masivos de comunicación
El carácter comercial de los canales y la relación entre las audiencias y los anunciadores.
La perspectiva de la gerencia de programación y producción donde se investiga la respuesta de las audiencias hacia cierto programa por medio del rating.
La relación entre las audiencias y la TV se presenta como un triangulo donde convergen la audiencia privada (actor activo ante la pantalla), el actor social (que demanda un deber ser) y el actor empresarial (que maneja la empresa televisiva).
Pero cada actor se rige internamente por diferentes leyes y esto provoca una relación en constante conflicto:
Ley de la gratificación: el acceso a múltiples canales de televisión tanto públicos como por cable y satelital además de otras ofertas mediales hacen que la audiencia elija aquellos canales que le motivan y gratifican. El público no ven aquello que no le gusta o no le satisface y elige otro programa u otro canal que si cumpla con sus expectativas es decir que le gratifiquen pero esto se vuelve cíclico para la Televisora ya que es marginada por no tener buenos programas que sean satisfactorios o gratificantes entonces no es auto sustentable y por lo tanto no puede mejorar y entonces no es vista por el público y así sucesivamente.
Ley del “deber ser”: se refiere al comportamiento ideal que se puede esperar en las audiencias frente a un programa televisivo. Por ejemplo los padres de familia pretenden señalar que programas deben ser vistos por niños o jóvenes, o el decir que es mejor ver un programa cultural que una telenovela. Esto provoca un conflicto en cuanto al objetivo que persigue la audiencia al ver TV ya que es posible que solo busque entretenimiento y no información o viceversa pero es presionada por opiniones verbales que considera con autoridad para indicar “el deber ser” aunque en ocasiones no sea así.
Ley de la sustentación: La TV es una empresa y como tal debe ser auto sustentable por ello tiene que reunir varias capacidades:
Capacidad productiva, de gestión administrativa, de prospectiva de la industria nacional e internacional
Agilidad para adaptarse en un medio dinámico y cambiante
Capacidad de constituirse en un actor con peso significativo en el sistema televisivo
Capacidad de posicionarse
Capacidad de contactar a la audiencia y colocar programas atractivos y rentables y así poder tener influencia significativa en espacios culturales públicos
Capacidad de legitimarse para responder a los actores que representan el “deber ser”
El poder lograr la gratificación de las audiencias y la satisfacción de los actores sociales y al mismo tiempo obtener los recursos para ser auto sustentables es un desafío para las estaciones televisivas
En conclusión:
Es importante no perder de vista el objetivo del alumno al actuar como audiencia ya que nosotros como docentes nos convertimos en actores del “deber ser” señalando a nuestros alumnos lo que deben y no deben ver en TV pero ¿realmente eso es lo que nuestros alumnos como audiencia quieren? ¿Hasta donde tenemos derecho a intervenir en esto? Ellos solo desean el entretenimiento y relax después de un día agotador y nosotros ¿cómo somos como audiencia?
FUENZALIDA, Valerio “Evolución de la relación entre educación y televisión”, “Las expectativas educativo-situacionales de la mujer ama de casa” y “Las formas de realización y las expectativas educativas” (Capítulos 1,2 y 3) en Expectativas educativas de las audiencias televisivas, Editorial Norma, 2005. (pp.9-80).
RESEÑA:
El autor toca basado en sus experiencias, la relación entre la educación-televisión desde el interior del hogar. Inicia realizando un análisis de la evolución de la televisión como medio de educación formal para terminar con el nuevo enfoque de esta utilizando Internet.
Teleclases: inicio como un esfuerzo para mejorar la calidad de la educación proporcionando materiales curriculares de apoyo en algunos países y en otros documentales que estimularan la curiosidad escolar. El programa televisivo a terminado siendo una recomendación a los profesores ya que esta poco integrado al currículo.
Teleducación: como educación a distancia que posibilita que esta se realice más allá de la escuela, se asume un multimedialismo (TV, DVD, Internet, etc.), se crean canales tecnológicos especiales como RED EDUSAT, CANAL 13, etc.
Educación e Internet: aparece como innovación tecnológica que forma redes interactivas de construcción del conocimiento. La meta es alcanzar un computador por cada diez alumnos esto es un estándar internacional que todavía esta lejos de alcanzarse.
El autor retoma el aspecto de la TV como influencia educativa no formal ya que expresa:
“la TV en el hogar ante la cual la mayoría de los niños pasa más horas que en la escuela se constituye, entonces, en una importante agencia de socialización que vuelve inviable la influencia de la escuela como única agencia con autoridad cultural…”
El análisis de las expectativas educativo-situacionales de la mujer ama de casa desde un estudio etnográfico no esta relacionado con temas escolares sino con la mejoría de la calidad de vida cotidiana y con exploración de la identidad femenina (programas con sección de hogar, salud, belleza, etc. Algunos como relax como las telenovelas o divertidos), pero también se tienen algunos se consideran educativo con formato de magazín, consulta y ficción. Algunos temas provocan conversación otros hasta discusiones familiares o aun fuera del hogar.
Los ciclos de vida y estados de ánimo del ama de casa son cuatro:
Etapa intenso trabajo en el hogar
Etapa descanso postmeridiano
Etapa trabajo y atención a los hijos
Etapa prime time
Por otra parte las formas televisivas plantean la potenciación de protagonismo social entendido esto como un contexto de actuación dinámica de la sociedad. Entonces la TV presenta los sucesos de la vida cotidiana en forma de reportajes los cuales pueden ser de diferentes tipos como: informativo, denuncia, antropológico, didáctico y agonal.
En conclusión: algunas personas creen que la influencia de la TV es totalmente negativa pero es cuestión de normar el criterio en el hogar y establecer reglas de audiencia en nuestros hijos para crear en ellos una audiencia reflexiva y que se tenga una influencia positiva. En el caso del alumno es un tanto difícil pero si podemos cuestionar sus motivos al ver ciertos programas y con ello llevarlos a pensar de forma critica. Por curiosidad he observado programas educativo en TV y generalmente son aburridos (forma expositiva), al menos los de televisión abierta, parece que esta uno en un aula pero sin el profesor. También he observado algunos de TV por cable y los temas terminan con reflexión y actividades prácticas tienen otro formato.
Por otra parte algunos canales ofrecen programas serios en los cuales se hacen reportajes o entrevistas a personajes que saben o dominan un tema y esto da información confiable y verdaderamente ayudan al público por ejemplo: el de Lolita de la Vega o la Entrevista con Sarmiento entre otros; no son aburridos y podemos recomendarlos a nuestros alumnos para comentarlo después en clase.
martes, 23 de octubre de 2007
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